jueves, 28 de febrero de 2008

La homosexualidad en las tribus africanas

Las tradiciones homoeróticas en África, pese a que ha sido negada o ignorada por los exploradores europeos, han adoptado múltiples formas, muchas de las cuales han sido erradicadas o bien se hallan en franca regresión, a consecuencia de la cultura de masas occidental o de la obra de los misioneros.
Los antropólogos Murray y Roscoe informaron de que las mujeres en
Lesotho establecen relaciones "duraderas y eróticas" socialmente aceptadas denominadas motsoalle.
E. E. Evans-Pritchard informó de que los guerreros Azande (en el norte del Congo) se casaban rutinariamente con jóvenes muchachos que servían como esposas temporales. Esta práctica se volvió obsoleta a principios del siglo XX, pero se la comunicaron los ancianos del lugar. Tales muchachos, ayudaban a los padres del azande, con las labores del campo, de la casa e incluso a compartir el lecho con el suegro además de con el azande...." Los términos con los que se referían entre sí, tanto adultos como adolescentes, eran: "mi amor", "mi amante".
Un artículo académico de
Stephen O. Murray examina la historia de las descripiciones de la homosexualidad en la África tradicional sub-sahariana
En la cultura Zulú tradicional, las mujeres encarnaban el espíritu de adivinas. Como mujeres dotadas del poder de dar la vida, era a través de sus cuerpos que los espíritus podían cruzar de un mundo a otro. Los hombres que desarrollaran características femeninas también eran considerados como seres con espíritu de adivinas. Y si se daba el caso de que un hombre fuera poseído por un espíritu, entonces ese hombre era considerado mujer.
En ciertas regiones sudafricanas, se creía de que los homosexuales eran de hecho hermafroditas.